
El pasado domingo nos aventuramos en una ruta por nuestra cuenta y riesgo. Subimos a la bola del mundo, aún con nieve y recorrimos un par de cuerdas. Tiene su toque especial eso de ir por libre. Tienes que elegir la ruta, recordar por donde vas y no terminar perdido, todo un reto para unos urbanitas de ciudad como nosotros.

