


Viajecito dominguero a las tablas de Daimiel y a las lagunas de Ruidera. Daimiel nos desconcertó un poco, después de todo lo que ha llovido y se ha comentado sobre tan denostado humedal manchego. Pero Ruidera nos gustó bastante, todas esas lagunas con sus cataratas y su frondosa vegetación.
Eso sí para llegar al lugar tuvimos que comernos una buena pechada de autobus. Alrededor de unas seis o siete horas para poder visitar los dos sitios, que estaban bastante lejos el uno del otro. Y cada dos horas una paradita. Que si Puerto Lapice, que si la laguna de San Pedro para tomar un cafe, que si no se donde para tomar un zumito. Parecíamos una excursión del Imserso más que otra cosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario