lunes, 2 de marzo de 2009

La ruta de los 1058 metros.




El sábado pasado volvimos a retomar nuestra actividad outdoors por la sierra pobre de Madrid a través de la cuerda del Collado Larda. Lo más destacable de la ruta fue el proceso de selección natural al que nos sometió nuestra agencia de senderismo. Nos habían vendido una ruta de 750 metros de desnivel y 16 kilómetros, un tramo considerable pero accesible para todos. Sin embargo, el camino tan solo subía, subía y subía. Como regalo por la exigente subida, los senderistas masculinos recibimos la tarea de acarrear dos mochilas cada uno debido a las crisis de ansiedad de nuestras respectivas novias. Al final del trayecto, el guia reconoció que se habían equivocado en las cuentas y que habíamos subido 1058 metros... Con esta política empresarial no le auguro mucho futuro a esta empresa para masoquistas. 

Breves apuntes para recordar: 
  1. Entablamos conversación con una mujer francesa que transmitía una serenidad de espíritu tremenda. Además, me dio una lección sobre la historia del Flamenco y Andalucía...
  2. Asistimos al cortejo de una fémina que atacaba insistentemente a un hombre de mayor edad. El ritual de seducción del Urogallo se queda corto en comparación con las técnicas de acoso y derribo de esta vampirella...
  3. Volvimos a reencontrarnos con la pareja contorsionista. Se trata de un matrimonio que realizan todo tipo de estiramientos (algunos de dos rombos) tras las agotadoras marchas que realizamos...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola mis pequeños saltamontes, con gran satisfacción observo que vuestra afición por triscar entre montes y vaguadas permanece firme e inalterable aunque las dificultades y el cansancio hagan acto de presencia. Por la risueña expresión de vuestros rostros creo que las fotos habrán sido tomadas al inicio de la jornada. Me permitireis que comente aparte las que han seguido a éstas.
Edmundo Hilario