lunes, 2 de marzo de 2009

Er bocata



Una estampa costumbrista de las excursiones que no por ser usual tiene que ser relegada al baúl de los recuerdos. Los bocatas de caña de lomo y las bolsas de frutos secos de gasolinera son los reyes indiscutibles del yantar...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola de nuevo mis pequeños saltamontes. Al ascender las procelosas cimas, morada de los dioses, corremos el riesgo de creer que vamos alcanzando un cierto grado de divinidad por su cercanía. Cuan verdad es que el sobrio yantar del montañero le devuelve a su condición humana mediante la ofrenda de chopped pork o acaso ibérico de bellota para su gimiente estómago. Cuidad de no atragantaros, observo que hay una dama comiendo a dos carrillos y eso conlleva el riesgo de tener que practicar la maniobra de Heimlich si no lleva cuidado. Por otro lado veo que tanto Amaya como Alex proceden al rito del yantar con la seriedad propia de la circunstancia, ¿o es que estaban cansados...?
Hasta luego
Edmundo Hilario