domingo, 29 de marzo de 2009

Arte Zen


Seamos justos. También cabe reconocer la belleza intrínseca que emana este valle a principios de primavera. Los cerezos en flor están considerados en oriente como uno de las mayores bellezas efímeras de la naturaleza. Los japoneses son capaces de trabajar durante 16 horas diarias y terminar en un parque para poder ver florecer estos árboles. Cabe reconocer su belleza. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues nosotros hemos hecho 7 horas y media de autobus. Eso si que es admiración a la belleza de la naturaleza!!!!!!!!!!!