domingo, 29 de marzo de 2009

Arte Zen


Seamos justos. También cabe reconocer la belleza intrínseca que emana este valle a principios de primavera. Los cerezos en flor están considerados en oriente como uno de las mayores bellezas efímeras de la naturaleza. Los japoneses son capaces de trabajar durante 16 horas diarias y terminar en un parque para poder ver florecer estos árboles. Cabe reconocer su belleza. 

Infierno en el Valle del Jertes





Malhado fue el día que se me ocurrió visitar la fiesta del cerezo en flor en el Valle del Jertes. Durante meses, escuché hablar de este mítico valle enclavado en la provincia de Cáceres. Durante dos semanas al año, este valle se convierte en una postal nevada gracias a los miles de cerezos en flor que albergan este valle. 

Nuestra compañía de senderismo organiza una excursión a este valle pseudo-japonés y decidimos apuntarnos para conocer este fenómeno. Los 320 kilómetros que separan Madrid de este valle no es problema para nosotros, pues firme es nuestro propósito. 

Durante las tres horas que dura el viaje de ida, nos enteramos que la ruta que hemos elegido, no se adentra en el valle a ver cerezos sino que piensa realizar la ascensión de la garganta del Infierno. Por tanto, pedimos al guia que nos transfiera al grupo de nivel uno (bajamos de categoría de forma ignominiosa) que si van a realizar esta excursión. 

Se trata de una ruta sencilla sin ningún tipo de desnivel. Sin embargo, las temperaturas descienden y los tan famosos cerezos en flor, se encuentran cercados por altas vallas para evitar la intromisión de turistas como nosotros. Todo gira en torno al cerezo en esta comarca. Sólo falta que vendan embutido de cerezas. 

Pero lo peor está por llegar. Tras esperar durante una hora y media nuestro autobús, nos aguardan cuatro horas de vuelta a Madrid. A las diez de la noche, llegamos a plaza de Castilla con un odio mortal hacia todo lo que tenga que ver con los cerezos y la provincia de Cáceres

miércoles, 18 de marzo de 2009

Tecnicas de Supervivencia



Con este video quiero mostrar algunas técnicas de supervivencia básicas para sobrevivir en un medio adverso. El autor explica los pasos de una forma sencilla y accesible para todos. ¿Quién sabe? Quizás uno de estos trucos pueda salvarte la vida.

domingo, 15 de marzo de 2009

Protagonista de la semana: El Triqui montañero

De cero a cien. Así es como ha decidido Juanito entrar en el mundo de la montaña. Sin haber hecho ningún tipo de ruta con esta agencia, se mete a una ruta de nivel alto el primer día. Como le gusta expresar a este filósofo de la montaña, "Con dos Cojones". Y puede presumir de haber hecho la marcha con todas las de la ley. Aguanto los tirones más fuertes durante la súbida y la extenuante bajada que realizamos durante más de seis horas y media. 

También cabe destacar que cuando flaqueó y se quedo rezagado, le echo todas las culpas a su compañero de fatigas. "La culpa la tiene este tio que me ha metido en este nivel sin haber hecho otra antes"... Huelga decir que el resto del grupo me quería comer... ¿Pero cómo se te ocurre? Eso no se hace!! Eres un mal amigo!! Como podéis ver, en la montaña reina la armonía y el buen rollito...
 
Enhorabuena a este pedazo de monstruo (en el buen sentido de la palabra)

Secretos de un campeón: La dieta hipercalórica.

Juan Costales culminó una ruta de nivel alto, extenuante hasta para los más preparados, gracias a un secreto que se escondía en la manga: Una dieta hipercalórica. Por cada metro que ascendía, Juan había ingerido una media de cien calorias, por tanto, sube con el tanque lleno. 

Un ejemplo de lo que quiero decir. Antes de subir Costales, desayuno tres veces. Habéis leido bien tres veces. Primer desayuno: Un bol de cereales y un café con leche casero. Segundo desayuno:  Un paquete de churros mientras esperábamos el autobús. Tercer desayuno: Otro cafe, una tostada y un zumo de camino a Ávila. Tras la marcha, repuso fuerzas con una buena merienda: Tres nestea y un par de phosquitos. Todo ello sin contar el almuerzo, que consistió en un par de bocatas, frutos secos y una barra de chocolate!!!

Insto a la comunidad científica que estudie esta dieta hipercalórica como gran hallagzo médico!!!

Ascensión a La Serrota


Esta jornada ha tocado una excursión a la sierra de Ávila, concretamente, la ascensión a la cumbre de La Serrota (2291 metros), ascendiendo por la cuerda en la que se encuentra el cerro de Valdehierro y la peña del Belesar. El pérfil técnico consistía en un itinerario de 1200 metros de subida y 20 kilómetros de distancia.

Sin embargo, el principal problema no fue ni la distancia ni el desnivel sino el frenético ritmo que el grupo de Nivel 3 impuso al resto del grupo. Aunque tuve que poner el turbo para poder llevar el ritmo de este grupo, siempre me llevaban un kilómetro de ventaja. Claro, que cuando la peña se pone a correr cuesta arriba hay no hay nada que hacer (sobre todo para mi maltrecho corazón que vuelve a repetirme, ¿Dónde carajo me has vuelto a meter?, peaso sieso). 

Inmortalicemos algunos momentos de la jornada. 

  • Además de la dificultad técnica y el ritmo marine de la marcha, todo se complicó aún mas cuando perdí el boton de mi pantalón. Os puedo asegurar que no es náda cómodo subir una montaña con una mano en la bragueta para que no se me caigan por las rodillas. Finalmente, ajuste las correas de mi mochila a guisa de cinturón y pude salvar la jornada...
  • Hubo algo peor que la ruta maratoniana que nos metimos. El Flipaó (por no decir otra cosa) que nos tocó en el asiento detrás y que no paró de decir tonterías durante las cuatro horas de autobús que nos metimos (dos horas por cada trayecto). Parece que tengo la virtud de rodearme de personajes en cada trayecto que realizo. 
  • Fue todo un acierto de Juan Costales llevarse el Pulsometro. Así pudimos sacar algunos datos científicos de nuestra marcha. Durante las seis horas y media de marcha, perdimos 2750 calorías (si corres durante toda una hora pierdes 950 calorías), alcanzamos las 185 pulsaciones de máximo (85% de nuestro umbral aeróbico) y 340 gramos de grasa iberíca...

lunes, 2 de marzo de 2009

Pensamientos ocultos




Esta jornada inauguramos una nueva sección. Se denomina Pensamientos Ocultos y pretendemos mostrar aquellas reflexiones que no se hacen en voz alta, pero no por ello, dejan de existir. Y es que en la montaña tan es importante es lo que se vive por fuera como por dentro... 

Er bocata



Una estampa costumbrista de las excursiones que no por ser usual tiene que ser relegada al baúl de los recuerdos. Los bocatas de caña de lomo y las bolsas de frutos secos de gasolinera son los reyes indiscutibles del yantar...

La ruta de los 1058 metros.




El sábado pasado volvimos a retomar nuestra actividad outdoors por la sierra pobre de Madrid a través de la cuerda del Collado Larda. Lo más destacable de la ruta fue el proceso de selección natural al que nos sometió nuestra agencia de senderismo. Nos habían vendido una ruta de 750 metros de desnivel y 16 kilómetros, un tramo considerable pero accesible para todos. Sin embargo, el camino tan solo subía, subía y subía. Como regalo por la exigente subida, los senderistas masculinos recibimos la tarea de acarrear dos mochilas cada uno debido a las crisis de ansiedad de nuestras respectivas novias. Al final del trayecto, el guia reconoció que se habían equivocado en las cuentas y que habíamos subido 1058 metros... Con esta política empresarial no le auguro mucho futuro a esta empresa para masoquistas. 

Breves apuntes para recordar: 
  1. Entablamos conversación con una mujer francesa que transmitía una serenidad de espíritu tremenda. Además, me dio una lección sobre la historia del Flamenco y Andalucía...
  2. Asistimos al cortejo de una fémina que atacaba insistentemente a un hombre de mayor edad. El ritual de seducción del Urogallo se queda corto en comparación con las técnicas de acoso y derribo de esta vampirella...
  3. Volvimos a reencontrarnos con la pareja contorsionista. Se trata de un matrimonio que realizan todo tipo de estiramientos (algunos de dos rombos) tras las agotadoras marchas que realizamos...