lunes, 19 de enero de 2009

Personaje de la semana: Sir Manuel


Aunque pueda resultar inconcebible, esta imagen no es un montaje. Por su propia voluntad, Manuel Muñoz accedió a coronar la cima de Peñagorda, dejando atrás apuntes de Masters, satélites geoterráqueos, una siesta de alta intensidad y un kilo de lomo en manteca que mantiene escondido en la nevera. De hecho, Delphin no podía creerse la buenanueva y se dedicó pellizcar a Manolo durante la marcha para cerciorarse de que estaba allí realmente y no era una imagen de cartón piedra. 

La experiencia le ha gustado tanto a este joven con madera de alpinista, que está pensando en pasar su luna de miel coronando picos, atravesando páramos helados y surcando desfiladeros de permafrost por Soria y Gudalajara. 

Tras la marcha, Manolo expuso sus argumentos con claridad y contundencia. "La próxima semana organizamos una razzia por Segovia de cuatro horas de duración. Botella de vino, Cochinillo en Candido y luego unos cuantos chupitos para rematar". Sabias palabras la de nuestro gran líder....

Iron Alex

Bastones de adamantium, botas de kevlar, abrigo de poliuretano reforzado, mochila impermeable a prueba de granizo, polainas de plasma y gorro de titanio. Mitad humano, mitad máquina, todo un montañero...

Subida a Peñagorda



Tras el típico parón navideño, Domingueros SL prosigue su dura carrera hacia la cima del montañismo de élite. Ese fin de semana tocaba una excursión sencilla de 15 kilometros de longitud y 550 metros de desnivel. Sin embargo, no sabemos muy bien por qué pero el camino siempre termina haciéndose más pesado, más largo y el doble de duro de lo que uno tenía pensado. Además de las dificultades como el desnivel, la nieve y las bajas temperaturas, todos notamos como los polvorones, alfajores, cubatas y falta de ejercicio pasaban factura...

De todos modos, también somos conscientes de nuestra progresión senderista. Nos hemos profesionalizado y la mayoría lucimos uniformes Quechuas o Trangoworld, polainas, botas, bastones, mochilas, camel backs, gorros, guantes, chubasqueros y cortavientos, todo ello puesto al mismo tiempo. Podemos localizar a un novato en menos de cinco segundos ya que no cuenta con la mitad del equipo imprescindible...

Como impresión personal, Lo que aún me sigue sorprendiendo es que los senderistas que van en punta (es decir, por delante de todos, incluso del propio guía) suelen tener alrededor de sesenta años. Ya querría yo estar así a su edad...