
Este fin de semana he decidido apuntarme en solitario al nivel 3 de nuestro grupo senderista (aunque debería denominarse nivel suicida ya que es más parecido a una deportación que a una marcha). La ruta trazada eran 17 kilómetros de distancia con 1200 metros de desnivel, 700 de caída libre y a un ritmo de crucero de Intantería de Marina.
Aparte de las dificultades técnicas, el elenco de personajes que me acompañaba en esta excursión son digno de mención. Uno de ellos, estaba en el autobús a punto de darle un síncope. "Esto no puede ser, son las once de la mañana y aún no hemos comenzado la ruta" bramaba como un galgo encerrado en una jaula. Este montañero se definía como machaca y su máxima diversión parecía echar el higado llegando el primero.
A continuación, había una pareja que iban armados con piolets y crampones. "A la nieve hay que venir preparados y nunca se sabe cuando tienes que atravesar una cresta en la cima y tener que usar el piolet...". (pues como no me lo presten me veo ya rodando montaña abajo, pensé) Sin embargo, esta pareja también se quejaba que las excursiones eran bastante light y no solían meterse en muchas dificultades técnicas... fijate tu que pena.
Uno de los momentos álgidos de esta marcha fue cuando los jóvenes comenzaron a picarse con las carreras. "A ver quien llega antes a aquella cima de allí", y un par de ellos, comenzaban a correr como niños de patios de colegio".
Lo único que puedo decir es que finalice la ruta, más muerto que vivo, que he realizado el nivel 3 pero que las próximas semanas me lo voy a tomar con calma antes de morir en el intento.
2 comentarios:
Quillo Iván, vaya carita!!! Pareces un perrillo de esos que abandonan por Navidad... voy a intentar convencer a Cristina para adoptarte jejeje
oyeeeee!!!!, no me lo puedo creer, espero que no quieras que me ponga a tu nivel de senderismo, creo que comenzaré por la subir a las sauceda algún día, para mí será como ascender al everest
Publicar un comentario