



La ruta se puede definir en Subir, subir, subir y subir durante siete interminables horas. La nieve hasta las rodillas no facilitaba el camino. Las paradas se hacían como en el ejército, cinco minutos cada hora para beber algo de agua y mascar algo. Despues de tanto subir, subir y subir vino la bajada. Setecientos metros de descenso que se hicieron en menos de 15 minutos. Los machacas de la montaña así lo exigían...
1 comentario:
Impresionantes las fotos. Amaya y yo ya te pasaremos crónica y fotos de la marcha desde Navacerrada hasta Revenga por el camino Schmidt y la Calzada Romana de la que no vimos ni un adoquín. 19 km. con poca cuesta pero todo hielo, y con un tiempo al principio peor que cuando subimos a Bola del Mundo, pero luego muy bueno (y muy frío).
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