


Segunda expedicion del Grupo Domingueros SL. Otro glorioso desastre. Un grupo de nueve personas, cada uno con una concepcion distinta del senderismo, distintos tipos de calzado y un libro de senderismo escrito a bases de jeroglificos provoco un caos total en medio del puerto de Navacerrada. Tras buscar la ruta durante una hora, comenzamos la excursion en el parque natural de la sierra madrileña.
Finalmente, nos decantamos por una ruta facil de siete kilometros de longitud. Ilusos, pensabamos que ibamos a terminarla. A mitad del camino, se produjo un motin a bordo y tras un par de votaciones directas, (que no hicieron mas que enredar la cosa aun mas), volvimos sobre nuestros pasos para rehacer otra ruta mas asequible...
Tras recorrer una senda acuosa repleta de otros domingueros que llevaban el equipo completo de escalada, amplificadores con canciones de Heavy Metal y perros huskys, llegamos a una laguna paradisiaca, donde almorzamos y se contaron las ultimas novedades del mundo rosa portuense.
A pesar de que el lugar era paradisiaco y rezumaba tranquilidad por todos los poros, el grupo decidio volver sobre sus pasos (pareciamos el conejo de Alicia en el pais de las maravillas) y volvimos a los coches.
Tras sortear unas cuantas vacas suicidas por la carretera, llegamos al Monasterio El Paular, donde nos esperaba Torquemada Junior y su latigo de siete colas. (Rouco Varela es un boy scout en comparacion con el inquisidor que nos enseño el recinto religioso). Aunque Anna estuvo a punto de sacarle los ojos por retrogrado y fariseo, al final no llego la sangre al rio...
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