



Domingueros SL sigue batiendo records. Aunque esta última excursión ha estado a punto de cobrarse varias víctimas colaterales, (Por lo pronto mi cabeza), el aguerrido equipo explorador ha coronado el puerto de Guarramillas ante unas condiciones climatológicas extremas, con temperaturas bajo cero, medio metro de nieve-hielo y un viento huracaneado de mil pares de isobarios. Nada más subirnos al autobús y cobrarnos los billetes, los guías nos avisan que "vamos a hacer una ruta con vientos huracanados y temperaturas extremas".
-Ehmmm..., oiga, me devuelve mi billete de 20 euros, por favor, que yo me bajo en la primera venta... Esa es nuestra primera reacción pero tampoco nos lo creemos al pie de la letra ya que luce un día explendido, soleado y con una temperatura agradable. Enga ya.. conmigo no te quedas...
Durante las tres primeras horas de marcha, el camino aparece radiante y luminoso. Sin embargo, en cuanto dejamos la senda Ortiz y subimos a lo alto de Guarramillas, la cosa comienza a ponerse fea, fea, fea. Sobre todo para los que vamos equipados con el tipico polar del Decathlon y un cortavientos de ciclista como yo. Los dedos comienzan a ponerse morados, los dientes castañetean, la cabeza zumba y la familia del guia sufre el descenso de grados celsius.
Ascender supone un enorme esfuerzo y pararse es lo más cercano a un suicidio colectivo, así que la procesión de almas en pena marcha como puede lo que queda de camino. Tras seis horas de intensa caminata, exhaustos y hecho trizas, llegamos al puerto de Cotos. Nunca un café, me había sabido tan rico...
5 comentarios:
Eso si yo, la proxima vez en lugar de café me llevo caldito caliente. D
La mejor excursión hasta ahora (tampoco es difícil, yo al menos sólo llevo dos).
Eso sí, convendría alternar las marchas tipo "al filo de lo imposible" con simpáticas y bucólicas escapadas al campo, para no buscarnos un disgusto con la parienta.
Por cierto, tranquilos todos: aunque lo parezca en la foto, no me partí la pierna.
Y eso sin contar que hay algunos sectores suicidas que abogan por apuntarse al Nivel III. No quiero ni imaginarme lo que tiene que ser una excursionsilla a la montaña con esos cafres en pleno invierno...
Hay que reconocer que esta última excursión, junto con las bajas que hubo en la de nivel 3, me ha hecho tomarme con tranquilidad esto de subir de nivel. Quizás cuando haga mejor tiempo.
En cualquier caso algún dia habrá que probar con un Nivel 3 "fácil".
Publicar un comentario